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Estilos e interiores

Arte para interiores de estilo rústico contemporáneo

Pared de piedra vista con una lámina de paspartú ancho en marco de madera

El rústico contemporáneo tiene algo de casa de pueblo reinterpretada. Vigas de madera, suelos de barro cocido o de piedra, paredes encaladas, lino, cestería, una mesa grande de madera maciza. Pero sin los objetos de colección, los aperos colgados ni los platos de cerámica en la pared que caracterizaban el rústico de antes. Es un estilo que se apoya en la belleza de los materiales y en una cierta sobriedad, y que pide un arte que comparta esa misma honestidad. El riesgo, cuando se elige obra para estos espacios, es caer en el folclore: el bodegón de gallinas, el paisaje de molino, la estampa rural de postal. Hay caminos mucho más interesantes.

Los materiales ya son decoración

En un interior rústico contemporáneo, la textura hace gran parte del trabajo. La veta de la madera, la irregularidad de la cal, la rugosidad de la piedra, la trama del lino. Son superficies ricas, cálidas y llenas de matices, y casi todas en una paleta natural: blancos rotos, beiges, marrones, grises piedra, verdes apagados.

Eso significa que el arte no necesita aportar mucha textura adicional ni mucha intensidad. Lo que necesita es dialogar con esa materialidad. Una obra que se sienta hecha con las manos, o que evoque la tierra, el campo, la luz, encajará con naturalidad.

Qué tipo de arte

Las abstracciones de tierra, con manchas de ocre, terracota y arena, recuerdan los pigmentos naturales y la cal, y se sienten parte de la casa. Los paisajes suaves, más evocadores que descriptivos, con horizontes bajos y colinas, aportan la sensación de campo sin caer en la postal. Las botánicas, especialmente las de líneas sencillas o de estética de herbario, conectan con el jardín y la huerta de forma elegante. Las formas orgánicas, piedras, semillas, siluetas redondeadas, conversan con la cerámica artesanal y la cestería. Y el dibujo de línea, en tinta negra o sepia sobre papel claro, aporta una nota gráfica y ligera que contrasta bien con la densidad de la madera.

La pregunta útil es: ¿esta obra habla del campo, o simplemente lo ilustra? La primera envejece bien; la segunda tiende a parecer decorado.

Paredes encaladas, paredes de piedra

Sobre una pared encalada o en blanco roto, cualquier obra con tonos de tierra cobra fuerza, y un paspartú en blanco cálido o crudo la integra con la pared. Sobre piedra vista, como ocurre con el ladrillo, conviene que la obra tenga suficiente presencia para no perderse en la textura del muro, y un paspartú amplio que la separe.

Comedor rústico moderno con vigas, mesa de madera maciza y pared encalada con lámina en tonos tierra y marco de roble

Marcos: la madera como aliada

En este estilo, el marco de madera natural es casi siempre el acierto. Roble, fresno, pino tratado, incluso madera recuperada si encaja con el resto de la casa. Los marcos finos y sencillos dejan que la obra respire; los anchos y de madera rústica funcionan con obras grandes y en espacios con mucha presencia de madera. Los marcos dorados, lacados o de metal brillante suelen romper la armonía, aunque un marco negro fino puede dar un toque contemporáneo interesante si hay otros detalles en negro, como herrajes o lámparas.

Cómo evitar el decorado

El rústico contemporáneo se distingue del rústico tradicional en la contención. Algunas pautas para no cruzar la línea: pocas obras, bien elegidas, mejor que muchas; evitar la iconografía rural literal, gallos, carros, molinos, cestas de fruta, a menos que se trate de una obra con verdadero interés artístico; no mezclar el arte con objetos decorativos de temática campestre en la misma pared; y dejar que algunas paredes se queden vacías, porque la cal o la piedra también son bonitas solas.

Lo desarrollamos de forma más amplia para diferentes estilos en estilos de interiorismo y arte.

Una casa con raíces

Un interior rústico contemporáneo funciona cuando todo lo que hay en él parece tener un motivo y una historia. El arte que mejor lo acompaña es el que comparte esa calma y esa materialidad, sin convertirse en un recuerdo de la casa de los abuelos. Algo que se mire durante años sin cansar.

Las láminas de Luz del sur, con sus terracotas, olivos y colinas, nacieron con esa luz de campo en mente; Olive hills o Late afternoon son dos buenos puntos de partida.

Para seguir leyendo: Decoración mediterránea contemporánea: arte y materiales, Arte y cerámica: cómo crear una composición coherente y Cómo mezclar marcos de metal y madera.

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