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Arte y paredes

Arte para un rincón de lectura: ideas de composición

Dos láminas pequeñas apiladas en vertical junto a una lámpara de pie y un sillón de lectura

Un rincón de lectura es una de las pocas zonas de la casa pensadas exclusivamente para el placer. Un sillón cómodo, una lámpara a la altura justa, una mesita para la taza, unos libros a mano. Es un lugar al que se va a quedarse un rato, a menudo a solas, con la luz baja y sin prisa. El arte que mejor lo acompaña tiene esa misma escala íntima: piezas que se miran de cerca, que invitan a levantar la vista del libro un momento y volver a él, y que crean, junto con la lámpara y los libros, un pequeño mundo dentro de la habitación.

Una escala para mirar de cerca

En un rincón de lectura, el arte se ve desde muy cerca y casi siempre sentado. Por eso los formatos pequeños y medianos suelen funcionar mejor que los grandes: una lámina A4, A3 o de 30 × 40 cm, o una pequeña composición de dos o tres piezas, crea un ambiente recogido sin abrumar. Las obras grandes, en cambio, pueden hacer que el rincón pierda su intimidad y parezca una extensión del salón.

Rincón de lectura con sillón, lámpara de pie, pila de libros y una lámina serena en la pared

Esa cercanía permite, además, disfrutar de obras con detalle: un dibujo de línea fino, una ilustración botánica, un grabado, una fotografía con matices. Cosas que en una pared lejana se perderían y aquí se descubren poco a poco.

Dónde colgar

La posición más habitual es la pared junto al sillón o detrás de él. Si la obra está detrás, se verá al llegar y al levantarse, y enmarcará el rincón para quien lo mira desde el resto de la habitación. Si está al lado, se verá desde el propio sillón al girar la cabeza, y acompañará la lectura. Ambas opciones funcionan; depende de si quieres que el arte defina el rincón o que lo acompañe.

En cuanto a la altura, como en un rincón se está sentado, el centro de la obra puede bajar un poco respecto a la referencia habitual, hacia los 130–140 cm, para que quede en el campo de visión de quien lee. Lo explicamos en a qué altura colgar los cuadros.

Composiciones que funcionan

Hay algunas composiciones especialmente adecuadas para un rincón de lectura.

Estantería decorada con una lámina apoyada, libros, un jarrón de cerámica y una planta

Una sola pieza sobre el sillón. La opción más serena: una lámina de formato medio, centrada sobre el respaldo o ligeramente desplazada hacia la lámpara, que dé al rincón un punto focal.

Una pequeña columna. Dos láminas pequeñas superpuestas en vertical, junto al sillón, que acompañan la verticalidad de una lámpara de pie.

Una repisa estrecha. Sobre el sillón o a su lado, una repisa permite apoyar láminas, algún libro de canto y un objeto pequeño, y cambiarlos cuando apetezca. Ver cómo colocar láminas en una estantería sin colgarlas.

Arte entre los libros. Si el rincón está junto a una librería, una lámina apoyada entre los libros, en uno de los estantes, se integra con mucha naturalidad.

La luz de la lectura

Los rincones de lectura suelen iluminarse con una lámpara de pie o de mesa que crea un círculo de luz cálida. El arte cercano estará, por tanto, parcialmente iluminado por esa luz. Merece la pena comprobar cómo se ve la obra con la lámpara encendida: los tonos cálidos suelen ganar y algunos azules pueden apagarse. Y conviene vigilar los reflejos en el cristal, sobre todo si la lámpara está frente a la obra. Una lámina sin cristal o con cristal antirreflejo resuelve el problema. Lo tratamos en cómo evitar reflejos al colocar cuadros en casa.

Qué tipo de imágenes

El rincón de lectura pide calma. Funcionan muy bien los paisajes de horizonte amplio, que dan una sensación de espacio; las abstracciones suaves de pocas formas; las ilustraciones botánicas de trazo fino; los dibujos de línea; y la fotografía serena. Lo que suele funcionar peor son las imágenes muy intensas o cargadas, que compiten con la concentración de la lectura.

Misma lámina iluminada de noche por una lámpara de luz cálida que tiñe los colores de ámbar

También es un buen lugar para algo personal: una pequeña obra ligada a un libro querido, a un lugar o a un recuerdo. En un espacio tan íntimo, ese tipo de imagen tiene todo el sentido.

Un pequeño mundo

Un rincón de lectura bien resuelto es casi una habitación dentro de la habitación. El arte, a escala íntima, con buena luz y sin estridencias, ayuda a construir ese pequeño mundo en el que apetece quedarse un rato más.

Si buscas una pieza para tu rincón de lectura, los formatos pequeños y las paletas serenas de las colecciones de Bendíra, como Formas serenas, acompañan sin distraer de la página.

Para seguir leyendo: Crear espacios personales a través del arte y Láminas para el dormitorio: ideas para un espacio acogedor.

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