Si alguna vez has preparado un archivo para imprimir una invitación, un cartel o una tarjeta, es probable que la imprenta te haya pedido «3 mm de sangrado». Y es posible que te hayas preguntado qué tiene que ver la sangre con un PDF. El sangrado es uno de esos conceptos técnicos de la preimpresión que parecen oscuros, pero que responden a un problema muy sencillo: el papel nunca se corta exactamente donde queremos. Entenderlo ayuda también a interpretar algunas cosas que se dicen al comprar una lámina, como «impresión a sangre» o «con margen».
El problema: cortar con precisión absoluta es imposible
Cuando se imprime una pieza que debe tener color o imagen hasta el borde, lo habitual no es imprimir directamente sobre una hoja del tamaño final. Se imprime en una hoja algo más grande y luego se corta al tamaño deseado. Pero ninguna guillotina, ninguna cuchilla, corta siempre exactamente en el mismo lugar. Hay pequeñas variaciones de una fracción de milímetro, o de un milímetro, por el movimiento del papel, la presión o el registro.

Si la imagen terminara justo en la línea de corte, cualquier pequeña desviación dejaría un hilo blanco de papel sin imprimir en uno de los bordes. Y ese hilo blanco se nota mucho, sobre todo en imágenes con fondos oscuros o de color intenso.
La solución: imprimir de más
El sangrado es la solución a ese problema. Consiste en extender la imagen unos milímetros más allá de la línea de corte, por los cuatro lados. Habitualmente se usan unos 3 mm, aunque cada imprenta tiene sus especificaciones. Al cortar, esa franja extra se pierde, pero garantiza que, aunque la cuchilla se desvíe un poco, el color llegue hasta el borde sin hilos blancos.
Por eso se llama «sangrado»: la imagen «sangra» más allá del límite, como un color que desborda.
La zona de seguridad
El sangrado tiene un complemento menos conocido: la zona de seguridad, o margen de seguridad. Si la cuchilla puede desviarse hacia fuera, también puede desviarse hacia dentro. Por eso, los elementos importantes de una composición, como textos, firmas o detalles que no deben cortarse, se colocan a unos milímetros por dentro de la línea de corte.

Así, un diseño bien preparado tiene tres líneas: la del sangrado, por fuera; la de corte, que define el tamaño final; y la de seguridad, por dentro. La imagen de fondo llega hasta la primera; los elementos importantes no pasan de la tercera.
Qué significa «a sangre» al comprar una lámina
Aquí es donde el concepto técnico se cruza con la experiencia del comprador. Cuando una lámina se describe como «impresa a sangre», significa que la imagen llega hasta el borde del papel, sin margen blanco. Para conseguirlo, se ha impreso con sangrado y luego se ha cortado.
Cuando una lámina se describe como «con margen» o «con borde blanco», la imagen está rodeada de papel sin imprimir. En ese caso, el sangrado no es necesario en el borde del papel, porque el corte se hace en la zona blanca. Hablamos de las ventajas del margen en bordes blancos en una lámina.
Ninguna de las dos es mejor. Pero conviene saber cuál estás comprando, porque afecta al enmarcado.
Sangrado y enmarcado
Una lámina a sangre tiene implicaciones prácticas. Al enmarcarla sin paspartú, el borde del marco tapa unos milímetros de la imagen por cada lado, porque el galce, el rebaje interior del marco donde se apoya el cristal, cubre el borde. Es normal, y las buenas composiciones lo tienen en cuenta, igual que tienen en cuenta el corte.

Si la enmarcas con paspartú, la ventana del paspartú también cubrirá unos milímetros de imagen. Por eso, en las láminas a sangre, los elementos importantes nunca deberían estar pegados al borde. Lo explicamos en cómo elegir paspartú para una lámina.
Un margen invisible
El sangrado es uno de esos detalles que nadie ve cuando está bien hecho, y que todo el mundo nota cuando falla. Un hilo blanco en el borde de una lámina oscura es el síntoma más claro de un archivo sin sangrado o de un corte desviado. Saber qué es te ayudará a entender mejor lo que compras y a enmarcarlo con criterio.
Las láminas de Bendíra se cortan con precisión en nuestro estudio.
Para seguir leyendo: Qué resolución necesita una imagen para imprimir arte y Tamaños de láminas: guía de formatos y proporciones.