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Desde el estudio

Arte para espacios temporales: habitar sin acumular

Habitación de residencia: escritorio con lámina enmarcada apoyada, otra sin marco en colgador de madera junto a la cama

Hay casas que sabemos, desde el primer día, que no van a ser para siempre. La habitación de una residencia durante un curso de estudios. Un piso amueblado para un contrato de seis meses en otra ciudad. Una casa prestada mientras se reforma la propia. Un apartamento de temporada. En esos lugares surge una pregunta curiosa: ¿merece la pena poner algo en las paredes si me voy a ir pronto? La tentación es no hacer nada, vivir con las paredes desnudas y la sensación de estar de paso. Pero unos meses son mucho tiempo para sentirse ajeno al lugar donde uno duerme. Y hay una manera de hacerlo tuyo sin acumular, sin gastar mucho y sin dejar huella.

Lo que hace que un espacio se sienta tuyo

Curiosamente, no hace falta mucho para que un espacio impersonal empiece a sentirse propio. Una o dos imágenes que te gustan, en un lugar donde las ves cada día, cambian la sensación de la habitación. No se trata de decorar, sino de marcar: de decir «aquí vivo yo, aunque sea por un tiempo».

Por eso, en espacios temporales, el criterio no es la cantidad ni el tamaño, sino la cercanía. Una lámina junto a la cama, otra sobre el escritorio. Con eso basta.

Pensar en portátil

En un espacio temporal, el arte que mejor funciona es el que puede viajar contigo. Algunas ideas para que sea así.

Formatos pequeños y medianos. Un A4 o un A3 se transportan con facilidad en una carpeta rígida o entre libros. Las láminas grandes son más difíciles de mover y de guardar. Lo explicamos en cómo transportar láminas sin marco.

Sin marco, o con marcos ligeros. Una lámina sin marco viaja plana y apenas pesa. Si quieres marco, mejor uno ligero, con metacrilato en lugar de cristal, que no se rompa en la mudanza.

Una carpeta como colección. Una carpeta de dibujo con algunas láminas te permite llevar una pequeña colección y cambiar las que tienes a la vista según el momento. Es una forma de tener mucho arte sin ocupar espacio.

Mostrar sin dejar huella

Muchos espacios temporales no permiten hacer agujeros, o no merece la pena hacerlos. Hay maneras de mostrar arte sin tocar la pared, que desarrollamos en arte para apartamentos alquilados: decorar sin taladrar.

Lámina en una carpeta rígida colocada en una maleta abierta entre ropa doblada

Las más sencillas para estancias cortas son apoyar las láminas enmarcadas sobre un escritorio, una cómoda, una estantería o el alféizar; usar colgadores de madera con imán o pinzas, que sujetan la lámina sin marco y se cuelgan de un solo punto; o, en paredes lisas, tiras adhesivas para marcos muy ligeros, respetando siempre las indicaciones de peso del fabricante y comprobando cómo se retiran.

Habitar sin acumular

Los espacios temporales tienen algo valioso que enseñar: que no hace falta acumular para sentirse en casa. Cuando sabes que te irás pronto, eliges con más cuidado. Una o dos obras que de verdad te importan valen más que muchas compradas para rellenar.

Esta manera de pensar sirve también para casas permanentes. Elegir menos y mejor, como contamos en menos cuadros, mejores decisiones, es una idea que nace muchas veces de haber vivido en lugares de paso.

La lámina que te sigue

Hay algo bonito en una lámina que te acompaña de casa en casa. La que colgaste en la habitación de estudiante, luego en el primer piso compartido, después en tu primera casa propia. Con el tiempo, se convierte en un hilo que une todas esas etapas. Cada vez que la cuelgas en una pared nueva, el lugar se vuelve un poco más tuyo.

Un hogar portátil

Un espacio temporal no tiene por qué sentirse ajeno. Con una o dos obras elegidas con cariño, formatos que viajan bien y maneras de mostrarlas sin dejar huella, cualquier habitación de paso puede convertirse, aunque sea por unos meses, en un hogar.

Las láminas de Bendíra se entregan sin marco y en formatos desde A4, lo que facilita llevarlas contigo y mostrarlas con un simple colgador o apoyadas sobre un mueble.

Para seguir leyendo: Cómo decorar espacios pequeños con láminas y Cómo elegir arte para una primera vivienda.

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