Envío gratis a la Península y Portugal en pedidos de más de 50 € · Envíos a toda la UE

Cultura visual

La belleza de las formas orgánicas en el diseño

Salón con sofá curvo de bouclé, espejo arqueado y una lámina de formas orgánicas suaves, como guijarros, en la pared

Basta con mirar los interiores de los últimos años para notar algo: las esquinas se han redondeado. Sofás de líneas curvas, mesas ovaladas, espejos en forma de arco, lámparas como globos, jarrones de contornos irregulares, láminas con formas blandas que parecen guijarros o nubes. Las formas orgánicas, aquellas que recuerdan a la naturaleza más que a la regla y el compás, han vuelto con fuerza al diseño. No es una moda caprichosa. Las curvas tienen la capacidad de suavizar un espacio, de hacerlo más acogedor y de equilibrar la rigidez de las líneas rectas que dominan la arquitectura. Entender cómo actúan en una composición ayuda a usarlas con intención, en un mueble, en un objeto o en la obra que colgamos en la pared.

Qué es una forma orgánica

Llamamos orgánicas a las formas que evocan la naturaleza: curvas irregulares, contornos blandos, siluetas asimétricas, superficies que parecen haber crecido en lugar de haberse construido. Piensa en una piedra pulida por el río, en una hoja, en la línea de una colina, en la sección de una concha. No son perfectamente regulares como un círculo trazado con compás, pero tampoco son caóticas: tienen una lógica interna, un equilibrio que reconocemos de forma intuitiva.

Bodegón de guijarros lisos, una hoja y una concha sobre una tela de lino

Frente a ellas están las formas geométricas, como el cuadrado, el triángulo o la línea recta, que asociamos al orden, a la construcción humana y a la precisión. Ambas familias conviven en cualquier espacio, y buena parte del arte de decorar consiste en equilibrarlas.

Por qué nos atraen las curvas

Hay algo en las curvas que nos resulta agradable, y la investigación ha intentado explicarlo. En un estudio publicado en 2006 en la revista Psychological Science, los investigadores Moshe Bar y Maital Neta mostraron a los participantes pares de objetos y de patrones casi idénticos que solo se diferenciaban en su contorno, curvo o anguloso. Los participantes tendieron a preferir las versiones curvas. Los autores plantearon como hipótesis que los contornos afilados podrían transmitir una cierta sensación de amenaza.

Lámina de colinas abstractas junto a una rama natural en un jarrón

Conviene no exagerar el alcance de este tipo de estudios, realizados en condiciones de laboratorio y con muestras pequeñas. Pero coinciden con una intuición que muchos diseñadores han tenido durante décadas: las curvas tienden a percibirse como más amables, más suaves y más acogedoras que los ángulos agudos.

Lo que hacen las curvas en un espacio

La mayoría de las casas están hechas de líneas rectas: paredes, puertas, ventanas, suelos, estanterías. Esa geometría da estructura y orden, pero en exceso puede resultar rígida o fría. Las formas orgánicas actúan como contrapeso.

Un sofá de brazos redondeados suaviza un salón de líneas muy marcadas. Una mesa ovalada facilita la circulación y la conversación. Un espejo en arco introduce una curva que rompe la sucesión de rectángulos. Y una lámina de formas blandas en una pared lisa aporta movimiento sin agresividad.

Las curvas también ayudan a guiar la mirada. Mientras que una línea recta lleva el ojo de un punto a otro de forma directa, una curva lo hace recorrer el espacio con más calma, casi acompañándolo.

El equilibrio entre curva y recta

Como casi todo en diseño, la clave está en la proporción. Un espacio hecho solo de curvas puede volverse blando, difuso, incluso algo infantil. Uno hecho solo de rectas puede resultar severo. Los interiores más logrados suelen combinar ambas cosas: una estructura de líneas rectas, la arquitectura y los muebles grandes, suavizada por algunas formas orgánicas bien elegidas, en objetos, textiles o arte.

Primer plano de una hoja verde que muestra su simetría bilateral respecto al nervio central

En una pared, eso puede traducirse en una lámina de formas curvas sobre un aparador de líneas rectas, o en una abstracción orgánica junto a una estantería geométrica. El contraste hace que ambas formas se aprecien mejor.

Formas orgánicas en el arte para casa

En el arte, las formas orgánicas tienen una larga historia, desde la escultura de mediados del siglo XX hasta la abstracción biomórfica, que exploramos en arte de formas orgánicas: raíces y lenguaje visual. En las láminas contemporáneas aparecen como siluetas que recuerdan a piedras, semillas, hojas u olas, en composiciones con mucho espacio y paletas naturales.

Salón luminoso con una lámina de formas recortadas en colores planos colgada en la pared

Estas obras funcionan especialmente bien en interiores de materiales naturales, como madera, lino, cerámica o cal, porque comparten con ellos una misma sensibilidad. También son una buena manera de introducir suavidad en espacios muy geométricos o minimalistas, sin necesidad de cambiar los muebles.

Cómo incorporarlas en casa

Si quieres introducir formas orgánicas, empieza por una pieza que tenga presencia. Puede ser un mueble, como un sofá curvo o una mesa redonda, o, de forma más sencilla, un objeto o una obra de arte. Una lámina con una forma blanda en una pared protagonista puede cambiar la sensación de toda la habitación.

Arco encalado de una puerta con una lámina en forma de arco visible en la pared del fondo

Después, repite la curva en algún detalle más: un jarrón, un espejo, una lámpara. Esa repetición discreta crea un hilo que une el espacio. Y cuida que siga habiendo líneas rectas que estructuren, para que el conjunto no pierda firmeza.

La suavidad como elección

Elegir formas orgánicas es, en el fondo, elegir una cierta suavidad: una manera de habitar los espacios más amable, menos rígida, más cercana a la naturaleza. No se trata de redondear todas las esquinas de la casa, sino de saber dónde una curva puede hacer que todo lo demás respire mejor.

En las colecciones de Bendíra hay láminas de formas orgánicas, como arcos, círculos suaves y hojas, en tonos tierra, salvia y azul, pensadas para aportar esa suavidad a paredes de líneas rectas.

Para seguir leyendo: Minimalismo cálido: cómo decorar con arte, El papel del espacio negativo en el arte y Arte y naturaleza: cómo aparecen las formas naturales.

TiendaLáminas de arte en cuatro tamañosDescubrirGuía¿Qué tamaño elegir?Ver la guía