Al elegir el tamaño de una lámina, es muy habitual ver dos formatos uno junto al otro: A3 y 30 × 40 cm. A primera vista parecen casi lo mismo. Ambos rondan los treinta centímetros de ancho y los cuarenta de alto, y muchas personas los eligen indistintamente, pensando que la diferencia es de unos milímetros sin importancia. Pero no lo es. Tienen proporciones distintas, se ven de forma diferente en la pared y, sobre todo, no caben en el mismo marco. Es uno de esos detalles que conviene conocer antes de comprar, para evitar la sorpresa de una lámina que no encaja.
Las medidas exactas
El A3 pertenece a la serie A de la norma internacional ISO 216, la misma de los folios A4 que usamos a diario. Mide 29,7 × 42 cm. La serie A tiene una propiedad particular: todas sus hojas guardan la misma proporción, de 1 a la raíz cuadrada de 2, aproximadamente 1: 1,41. Por eso, si doblas un A3 por la mitad, obtienes un A4 con la misma forma, y dos A3 juntos forman un A2.
El 30 × 40 es un formato habitual en fotografía y en el mundo del marco, de 30 × 40 cm exactos. Su proporción es 3: 4, es decir, 1: 1,33.
| A3 | 30 × 40 | |
|---|---|---|
| Medidas | 29,7 × 42 cm | 30 × 40 cm |
| Proporción | 1: 1,41 | 1: 1,33 |
| Superficie | ≈ 1.247 cm² | 1.200 cm² |
| Forma | Más alargada | Más compacta |
Lo que cambia a la vista
La diferencia de superficie es pequeña, apenas un 4 %. Pero la diferencia de forma se nota. El A3 es más alargado: 2 cm más alto y 3 mm más estrecho. El 30 × 40 es más compacto, más cercano al cuadrado.

En la pared, eso significa que un A3 en vertical tiene un aire más esbelto, más de cartel; un 30 × 40, más sereno y equilibrado. Ninguno es mejor, pero la composición de la imagen sí puede favorecer uno u otro. Una imagen diseñada para A3 que se imprime en 30 × 40 tendrá que recortarse ligeramente o dejar márgenes desiguales, y al revés.
El marco: aquí está la clave
Esta es la diferencia más importante en la práctica. Un A3 no cabe en un marco de 30 × 40, porque mide 42 cm de alto y el marco solo admite 40. Y un 30 × 40 no cabe en un marco A3, porque mide 30 cm de ancho y el marco A3 solo admite 29,7.
Parece una diferencia mínima, tres milímetros en un sentido y dos centímetros en el otro, pero un marco no perdona: la lámina o no entra, o hay que recortarla, o queda torcida. Por eso, antes de comprar una lámina, conviene saber qué marco vas a usar, o comprar el marco después de recibir la lámina. Lo explicamos en guía de tamaños de láminas.
Con paspartú
Si vas a usar paspartú, la situación cambia un poco. Es posible colocar una lámina A3 en un marco más grande, por ejemplo de 40 × 50 cm, con un paspartú cuya ventana se ajuste a la imagen. Lo mismo con un 30 × 40. Lo importante es que la ventana del paspartú esté cortada para el formato de la lámina, no para el otro. Muchos paspartús de serie vienen cortados para formatos concretos, así que fíjate en la ficha.

Cómo elegir entre los dos
Algunas preguntas útiles. ¿Ya tienes un marco? Elige el formato que encaje en él. ¿Vas a combinar la lámina con otras? Si las demás son A4 o A2, el A3 mantendrá la misma proporción y el conjunto se verá más coherente; si las demás son 13 × 18, 20 × 30 o 50 × 70, la serie de formatos fotográficos tiene sus propias familias. ¿La obra tiene una composición alargada o más cuadrada? Deja que la imagen elija.
Pequeña diferencia, gran sorpresa
A3 y 30 × 40 son dos formatos que conviven en tiendas y catálogos como si fueran primos hermanos. Y lo son, pero no gemelos. Saber que tienen proporciones distintas y que no comparten marco te ahorrará más de un viaje a la tienda de marcos.
En la tienda de Bendíra encontrarás ambos formatos, A3 y 30 × 40 cm; cada uno encaja en marcos de su medida estándar.
Para seguir leyendo: Cómo interpretar la orientación de una impresión, Paspartú: qué es y cuándo utilizarlo y Cómo elegir un marco para una lámina artística.